miércoles, 18 de julio de 2012

Shining in the middle of the chaos

¡ Hola amantes de la city ! ¿Cómo ha ido el día?

El nuestro ha sido un poco caótico, pues hemos experimentado verdaderamente lo que es el vivir el día a día en Nueva York, donde a tu plan A no sólo debe seguirle un plan B sino también un plan C y un plan D. Sin embargo, siempre hay algo que hace que brille por encima de todo. Os voy contando y así me iréis entendiendo mejor.

Por segunda vez consecutiva, teníamos pensando ir a China Town porque nos quedaban algunos souvenirs que comprar y allí todo está mucho más barato que en el centro de Manhattan. El sol pegaba de lleno y las temperaturas llegaban hasta los 36 grados centígrados. Algo inusual en Nueva York y aunque estemos acostumbradas al calor de Sevilla, parece que ya se nos había olvidado. Tan sólo eran las 12 de la mañana y no se podía aguantar estar al sol. Parece que los chinorris hoy se habían dado cuenta de las temperaturas y habían puesto el aire acondicionado en algunas de sus tiendas. Nos recorrimos todo Canal St y encontramos algunas cosas que verdaderamente merecían la pena. Pasamos por algunas tiendas en las que ya habíamos estado el otro día y los chinorris y los moris nos saludaban y nos hacían rebajas por haber vuelto otra vez. No puedo olvidarme de la "gracia del día" cuando paseando por Canal St las chinas se nos acercaban queriendo vendernos relojes rolex ( rolex watches) o carteras de cartier y nos decían : "watchi lole" " caltie" . ¡Qué risa nos entraba al oirlas!. Paramos en Mcdonalds para refrescarnos y coger un poco de Wii-fi y tras algunas compras más, nos dirigimos hasta Little Italy, para saborear un enorme plato de pasta por un precio bastante asequible. Además en el restaurante "Luna", todos los camareros hablaban en español, lo que siempre se agradece.

Calle principal de China Town - Mott St.

Tras la comida, teníamos pensado ir al Met Museum (Metropolitan Museum of Art) . El cielo se había nublado y dudamos en sí comprar un paraguas pero decidimos que no. Al salir del metro y tras haber echado una cabezadita que otra como una verdadera neoyorquina, incluso llegando a soñar profundamente, nos encontramos con que estaba diluviando. Además el calor y la humedad no se habían ido y la lluvia no cesaba. Dimos unas cuantas carreras y haciamos paraditas bajo los toldos de algunas halls del Upper East Side para por fín llegar al Met. El museo estaba a reventar y tan solo había que pagar la voluntad. Ellos ponen que está recomendado dar 15$ por cada adultos, pero nosotros dimos 20$ por todas y tan contentas. Luego vimos que había gente que incluso pagaba 1$ y hasta nos arrepentimos. Teníamos 1 hora y media para explorar la Roma y Grecia antigua junto con el antiguo Egipto y además resguardarnos de la tromba de agua que estaba cayendo. 

El museo es maravilloso. Está compuesto por galerías enormes y patios interiores que te dejan con la boca abierta. Y eso que no nos dió tiempo a recorrerlo entero. No puedes perdértelo si vas a Nueva York. Es una de esas visitas obligatorias. Aquí algunas fotos:

Comenzando a llover en Manhattan


Resguardándonos antes de ir al Met
Hall principal del Met



Galería del Met


Galería del Met

Salimos del museo con toda la multitud, pues a las 5.30 pm cerraban. Había una tormenta increible y nosotras sin un solo paraguas. Compramos dos por 5$ y salimos pitando hacia el metro porque aun así nos estábamos poniendo perdidas y los pies los teníamos empapados. 
Lluvia en el Met Museum

Teníamos la intención de ir a Chelsea Market, para lo que teníamos que hacer transbordo en Lexington and 52nd St. Y aquí es cuando viene el plato fuerte de hoy. Tras hacer muchos esfuerzos para coger el metro hasta Lexington, lo conseguimos. Estaba abarrotado, mucho más que cuando ayer lo comenté en el otro post, y no cabía un alfiler. Pero aun así, llegamos a nuestro destino. En esta estación hacía un calor agotador que provocó algún que otro desmayo durante la espera del tren. Además tuvimos que recorrernos muchas galerías hasta llegar a la parada del tren "E". Nos encontramos con que el tren estaba parado y la gente casi salía por la ventana. La estacíon estaba llenísima y no paraba de bajar gente por las escaleras cuando ya no cabía nadie. Era más que agobiante. La gente salía de los vagones con cara de desesperación y frustración al ver que el tren no se movía y que la masa de gente era sobrecogedora. Nosotras intentábamos mantener la calma, pues en estos momentos ya se sabe que alterarse es lo peor, pero ya algunos empezaban a comentar asustados si había pasado algo o no. Preguntábamos si era algo normal en el metro de Nueva York y todo el mundo lo negaba. Había gente hablando por teléfono diciendo : "No sé que es lo que está pasando, pero esto es un completo desastre". El tren seguía sin moverse, el calor era agotador y el agobio empezaba a apoderarse de nosotras. Tras casi media hora esperando a que el tren se moviese sin ni siquiera habernos montado y ver el caos que allí reinaba, decidimos dejar lo del Chelsea Market y salir al exterior, para poder respirar. Verdaderamente, frustrante. 

Luego nos hemos enterado de que habían caido algunos rayos en la zona de Chelsea a la que íbamos que incluso había destrozado árboles y cornisas de las ventanas, así que menos mal que no insistimos en ir hacia allí.

Dejando de lado esta anécdota, salimos a Lexington Avenue con la 52. Por si no lo sabíais, allí es donde Marylin Monroe rodó su famosa escena de la película " La tentación vive arriba" en la que se le levantaba la falda debido al paso del metro. Es algo normal ver salir humo por las alcantarillas. Así que nos hicimos alguna que otra foto posando a lo Marylin que quedará para el recuerdo.

Marylin en la película " La tentación vive arriba".

Posando a lo Marylin Monroe

Luego decidimos dar un paseo por Fifh Avenue, entrando en cada tienda que se nos antojaba y parando a tomar un café. Vimos escaparates curiosos, la tienda de la NBA, otra tienda donde podías hacerte fotos con Spiderman, otra tienda que tenía un  taxi en su interior... ya nos lo decían, en Nueva York NO puedes aburrirte.

Paseando por Fifh Avenue


Escaparate de Fifh Avenue






No hay nada casi tan emocionante como un día en Nueva York. Nunca sabes lo que esta te va a deparar.

Mañana a disfrutar al máximo, que es nuestro penúltimo día aquí. Aunque llevamos disfrutando cada uno como si fuese el primero o el último. New York y yo, vamos de la mano.

XOXO...


3 comentarios:

  1. Serás una novelista estupenda, nos tienes a todos pendiente del próximo capitulo. No se quien lo va a sentir más, si tu de venirte o nosotros por no poder leer tu capítulo. Te sugiero que escribas algo que se te ocurra y nos lo vayas ofreciendo por capítulos en un blogs. Besitos a todas

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  2. Estoy super de acuerdo contigo Teresa, como disfruto con estas lecturas.

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  3. Propongo hacer una colecta entre todos y así me quedo más diitas y os voy contando no? Jajajajaja

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